2018: UN AÑO PARA HACER VIDA EL "MUÉVETE" Y DAR GRACIAS

Motivación
Hemos comenzado la tarea de estudio y trabajo después de las vacaciones; el ritmo del curso nos pide ponernos con la mejor disposición. De hecho, se habla mucho de "la cuesta de enero": es verdad que este mes supone la vuelta a la realidad, pero también es un mes en el que la luna es la más clara de todo el año, la luz se va imponiendo a la oscuridad y, en nuestra tarea en el colegio, el esfuerzo y los buenos resultados deben ser más visibles que esas dificultades que también vamos encontrando…
Como a veces vamos por la vida cansados y llevados por la rutina, queremos iniciar este día pidiendo a Dios que nos dé fuerza para vivir este año 2018 como una verdadera oportunidad para crecer juntos, para que valoremos ese "Muévete" de nuestro lema y lo hagamos realidad con nuestro trabajo y capacidad de superación.
Pedimos a Dios que nos ayude a hacer realidad los sueños de todos.

Mateo 28, 16-20
Los once discípulos fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había citado. Al verlo, lo adoraron; ellos que habían dudado… Jesús se acercó y se dirigió a ellos con estas palabras: "Dios me ha dado plena autoridad sobre el cielo y la tierra. Poneos, pues, en camino, haced discípulos a todos los pueblos y bautizadlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a poner por obra todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el final del mundo."
PALABRA DE DIOS

¡¡Nos lo enseña Marcelino!! Un espíritu de trabajo y superación
Es el 2 de enero de 1817: fecha del nacimiento de la congregación de los Hermanos Maristas. Marcelino Champagnat les da el nombre de Hermanitos de María, en honor de la Santísima Virgen, en quien ha depositado toda su confianza. En noviembre de 1818 funda la primera escuela en su pueblo natal, Marlhes. Y al año siguiente en su parroquia, La Valla.
En adelante, los pedidos de nuevas fundaciones son tan frecuentes, que en solo 22 años, deja a su muerte 48 escuelas fundadas donde se educan unos 7.000 alumnos. María bendice igualmente su congregación con abundantes vocaciones. En el mismo periodo de tiempo, Marcelino Champagnat deja 280 Hermanos, más 49 que ya habían fallecido, y 92 que se había retirado.
En tan pocos años, Marcelino Champagnat se prodiga sin medida: forma a los Hermanos, religiosa y pedagógicamente, funda y visita las escuelas, construye cerca de Saint-Chamond el vasto noviciado de Notre Dame de L' Hermitage (trabajando personalmente como albañil y carpintero), atiende la administración de lo temporal (con grandes problemas financieros), gestiona ante las autoridades de París la aprobación legal de su Instituto, entrevista a obispos, sacerdotes, alcaldes y otras autoridades civiles para asentar sus fundaciones escolares. Esta febril actividad se une a su gran espíritu de mortificación: viaja a pie o a caballo, ayuna con frecuencia días enteros para poder celebrar la misa, reza de noche y lleva la contabilidad y la correspondencia después de que todos se retiran a descansar.
No es de extrañar que, a pesar de su fuerte constitución campesina, su salud se quebrantara. Desde una fuerte caída en su salud a fines de 1825 arrastró durante 15 años, hasta su muerte, una gran debilidad de estómago que, además de fuertes dolores, lo obligaba a privarse a menudo de todo alimento, pues le resultaba intolerable.
A esto hay que añadir las múltiples contrariedades, sobre todo en los comienzos de su obra, pues hasta sus colegas sacerdotes lo tildaban de orgulloso, de obrar por vanidad de ostentar el título de fundador; hasta lo consideraron loco y falto de toda prudencia (incluso su confesor y director espiritual lo abandonó).
Ciertamente, considerada desde el solo espíritu humano, su acción no podía menos de sorprender y escandalizar. Pero Marcelino Champagnat era hombre de fe y de una profunda humildad. Puso toda su confianza en Dios y en María, a quien llamaba Nuestra Buena Madre, y cuando - con la aprobación de sus superiores, los Obispos - juzgaba que se trataba de la voluntad de Dios, nada ni nadie podía detenerlo.

Peticiones Respondemos: Ayúdanos, Señor, a construir tu Reino
- Por la Iglesia, para tenga como sello de identidad el amor y la acogida a todos, especialmente a los pobres…
- Por todas nuestras familias, para que el perdón, la colaboración y el amor lo vivamos en nuestro hogar...
- Por los que formamos la Comunidad Educativa, para que aprendamos de Marcelino el valor del esfuerzo diario y la constancia para alcanzar nuestros retos…
- Por los que estamos en esta clase, para que nos una un ambiente de trabajo ilusionado, de superación constante y de respeto a todos…
- Por los que, entre nosotros, están viviendo momentos de dificultad y de dolor, para que la cercanía de todos los ayude y anime…
- Para que, como Marcelino, aprendamos a escuchar a Dios en las circunstancias sencillas que vivimos…

Ave María