Año Montagne

Inauguración del Año Montagne 2014-2015

 

Materiales para la oración:

(28 de octubre de 2014)

Infantil y primer ciclo de Primaria

 

 
Segundo y tercer ciclo de Primaria

 

 
Secundaria y Bachillerato

 

 

El 28 de octubre de 2014, aniversario del encuentro del P. Champagnat con el joven Montagne, daremos inicio al año MONTAGNE. Coincidirá con la celebración del año de la vida consagrada en toda la Iglesia. Este primer icono nos acompañará hasta julio de 2015. Será un recuerdo de la importancia y la urgencia de nuestra misión, tan actual hoy como en tiempos del P. Champagnat. Inspirados por nuestro Fundador, que se desplazó desde La Valla hasta este lugar caminando durante varias horas, también nosotros nos sentimos llamados a ponernos en camino al encuentro de los jóvenes Montagne de hoy, allí donde se encuentran.

  

En nuestros oídos resuena la insistente llamada del Papa Francisco a salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio (EG 20). En su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium (49) nos dice:

"Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades. Si algo debe inquietarnos santamente y preocupar nuestra conciencia, es que tantos hermanos nuestros vivan sin la fuerza, la luz y el consuelo de la amistad con Jesucristo, sin una comunidad de fe que los contenga, sin un horizonte de sentido y de vida. Más que el temor a equivocarnos, espero que nos mueva el temor a encerrarnos en las estructuras que nos dan una falsa contención, en las normas que nos vuelven jueces implacables, en las costumbres donde nos sentimos tranquilos, mientras afuera hay una multitud hambrienta y Jesús nos repite sin cansarse: « ¡Dadles vosotros de comer! » (Mc 6,37)."

¿Qué ardía en el corazón del P. Champagnat, en su camino de regreso a La Valla, después de haber encontrado al joven Montagne? ¿Qué latía en su interior, que le llevó a fundar el Instituto pocos meses después? Preguntémonos: ¿No es este mismo camino el que ahora estamos llamados a rehacer, dejándonos interpelar profundamente por la situación de los jóvenes Montagne de hoy.

Ya nos dice el número 37 y 38 del documento Evangelizadores entre los jóvenes que:

“Siendo Champagnat un hombre de su época, conocedor de lo que se decía respecto a los jóvenes y con una formación fuerte en cuanto a las normas eclesiales, ¿cómo pudo actuar así? ¿Se imaginan lo que hubiera acontecido si Marcelino hubiera mirado al joven con los prejuicios de aquella época? ¿Qué habría pasado si no hubiese ido a esa casa, que seguramente no reunía las características de una casa cristiana según los criterios habituales en aquel momento? Champagnat no fue de visita, fue al “encuentro” del joven Montagne, no fue a enjuiciar o a analizar una situación, sino a encontrarse con “alguien” que, como él, tenía una historia, una verdad, una realidad. Champagnat no miró al joven desde lo que se decía o se suponía que debía ser un joven de 17 años en esa época. Ambos se encontraron desde lo que cada uno era. Sin negar su realidad de adulto y clérigo, Marcelino no leyó esta experiencia desde su persona, sino desde el encuentro. La necesidad del joven era lo primero, las leyes estaban al servicio del hombre y no al revés”  (EJ, nº 37 y 38)

¿Estamos dispuestos a comenzar este camino?