CAMBIA EL MUNDO

Motivación
Hemos comenzado el mes de Octubre, que dedicamos a las misiones, teniendo como momento importante el día del Domund. Este año el lema es “CAMBIA EL MUNDO”, muy unido, por lo tanto, al lema de nuestro colegio.
Los misioneros y misioneras son el ejemplo de que el cambio del mundo es posible y urgente. Con su entrega y con el anuncio del Evangelio, ellos cambian la historia de cientos de personas. Personas transformadas que transforman otras vidas. Es un cambio silencioso, a largo plazo, que empieza ahora, y que mueve el mundo.
¿Qué significa este lema?:
- El cambio del mundo nace de un corazón cambiado. Un corazón cambiado es aquel en el que ha entrado Dios. Desde un corazón que ama se vence el egoísmo, se deja de pensar solo en las necesidades propias y se comienza a pensar en las necesidades de los demás. Se sale, de las cuatro paredes del confort, al mundo sin fronteras. A partir de este cambio de corazón y de pensamiento se puede adoptar un compromiso de acción concreto.
- El Señor da fuerza y acompaña a quien emprende este camino. A nosotros se nos envía para hacer algo y cambiar las cosas. El mandato de Jesús es “id por el mundo y haced discípulos míos” (cf. Mc 16,15; Mt 28,19). El mandato es el amor...
- El cambio empieza cerca, aquí. No se trata de planes que no se puedan abarcar, sino de acciones que se puedan realizar. Así es en la misión, y nosotros podemos iniciar este camino desde la proximidad y hasta donde Dios quiera; también en la misión que llamamos ad gentes, hasta los confines de la tierra. El cambio empieza pronto, ahora. La urgencia de la evangelización no nos permite relajarnos ni dejarlo para luego.

Dejaron las redes y lo siguieron (Marcos 1, 14-18)
Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía:
“Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio”.
Pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo:
“Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres”. Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Palabra de Dios.

NOS LO DICE MADRE TERESA DE CALCUTA
Con motivo del Domund, es bueno recordar el testimonio y las palabras de Madre Teresa de Calcuta:
“Cuentan que, entre la multitud de voluntarios y visitantes que acudían a las casas y hospitales de Madre Teresa en Calcuta, apareció una famosa actriz de Hollywood. Admirada por la atención que Madre Teresa y sus hermanas dispensaban a los enfermos, moribundos, mendigos, huérfanos y pobres entre los pobres, como acostumbraba a decir la santa, la actriz le comentó que ella no sería capaz de hacer eso ni por todo el oro del mundo. Madre Teresa respondió: «Yo tampoco»”.

Rezamos por los frutos de la Misión… Respondemos: Ayúdanos Señor.
• Por la Iglesia, para que toda ella sea testigo de misericordia. Roguemos al Señor.
• Por el Papa y los obispos, para que ayuden a todos los fieles a ser “Iglesia en salida”. Roguemos al Señor.
• Por todos los cristianos, para que nuestra oración humilde nos ayude a ser misioneros de la misericordia de Dios. Roguemos al Señor.
• Por las personas que sufren, para que vean en quienes les ayudan el rostro de la misericordia de Dios. Roguemos al Señor.
• Por los misioneros y misioneras en todo el mundo, para que sigan saliendo con la alegría de la misericordia al encuentro de los demás. Roguemos al Señor.
• Por nosotros, para que dejemos nuestra comodidad y salgamos a las periferias existenciales que aguardan el anuncio del Evangelio. Roguemos al Señor.

Oración del Domund 2018 (todos juntos)

Señor, ayúdame a cambiar para cambiar el mundo.
Necesito renovar el corazón, la mirada, mis modos de hacer,
para no terminar en un museo.
Y no es solo renovar lo viejo:
es permitir que el Espíritu Santo cree algo nuevo.

Señor, vacíame de mis esquemas para hacer sitio a tu Espíritu
y dejar que sea Él quien haga nuevas todas las cosas.
Él nos envía, nos acompaña, nos inspira;
Él es el autor de la misión,
y no quiero domesticarlo ni enjaularlo.
Haz que no tenga miedo de la novedad que viene de Ti,
Señor Crucificado y Resucitado.
Que mi misión sea comunicar tu vida, tu misericordia, tu santidad.
Enséñame a amar como Tú para cambiar el mundo. Amén.