Desde Bangladesh

Alberto Sanz nos envía una primera crónica de su verano solidario en Bangladesh: Tras un largo viaje de 30 horas desde Madrid, llegamos al colegio Saint Marcelin Champagnat en Giasnogor, en la provincia de Maulvi Bazar en Bangladesh.Empezamos nuestra andadura en este bonito país...

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Es jueves y como en el cole, celebramos la Eucaristía de la Comunidad educativa. Eso sí, un poco antes, a las 6.20 horas de la mañana. Emociona ver a los niños del cole cantando con ganas y con una sonrisa, conscientes de lo que hacen allí. De vez en cuando se les escapa alguna mirada de reojo, tienen curiosidad de saber quiénes somos.

A new beginning fue el lema del Bicentenario… Esta comunidad también es nueva, inició su andadura el mismo día del bicentenario, el 2 de Enero de 2017, cuando la inauguró el Hermano Emili Turú. Hemos dado gracias a Dios por su labor y la acogida que han tenido con nosotros.

Es hora de ir a la escuela. Toca el turno de presentarnos. Ahora soy el Brother Albert!! Los niños son muy educados, respetan al maestro y su labor.

Algunos caminan 5 km cada día para llegar a la escuela. Tienen muchas ganas de aprender, están muy atentos… Conocer cosas nuevas les motiva. Cuando vuelven a casa de vacaciones les gusta demostrar a los demás cómo hablan inglés, qué cosas hacen, cómo leen, cómo suman… son un orgullo para sus familias… ello les motiva a ser cada vez mejores.

La escuela tiene un reto: si el 75% de ellos aprueba dentro de dos años la prueba de nivel, será subvencionada por el Estado. El pago del salario de los profesores lo asumirá el gobierno, por lo que los hermanos podrán vivir más tranquilos.

Destaca el amor, la pasión de los hermanos Martin, Rubel y especialmente del hermano Eugenio sobre este, su proyecto. Como loco se mete en 1000 páginas webs, hace 1000 escritos para conseguir 5-6 subvenciones de distinta cuantía. Siempre hay esperanza… cuando las facturas aprietan, el espíritu ayuda y llega alguna donación sorpresa, generosa, que alivia la situación financiera. Sin duda el Espíritu apoya esta obra.

El éxito del proyecto va a provocar que se creen otras dos plantas de aulas, una capilla y un hostel para niños, en el que puedan vivir internos aquellos que no pueden volver a casa cada día. Para poder lograrlo, Necesitan mucha financiación, por lo que sin duda conocerlo de primera mano, formar ya parte de él me anima a realizar campañas a favor de este proyecto en San José del Parque.

Comenzamos con nuestra labor: ayudar en las clases de Inglés e Informática y realizar talleres para entretenerlos por las tardes. Doy gracias a Dios por la experiencia que estoy viviendo. Gracias a los hermanos de la comunidad de Giasnogor por abrirnos su casa… a SED por facilitarnos esta posibilidad…