EL ESPÍRITU DE LA RESURRECCIÓN: LA FIESTA DE LA VIDA

MOTIVACIÓN
En esta mañana, al volver de nuevo al colegio, queremos tener presente el acontecimiento más importante de los cristianos: la Resurrección de Cristo, la Pascua.
Pascua, significa paso: de la muerte a la vida, de la cruz a la gloria, del sufrimiento al gozo. La Resurrección es la experiencia clave de nuestro ser cristianos. Gracias a ella, sabemos que Dios está precisamente allí donde experimentamos los límites humanos: el dolor, el sufrimiento y la muerte. Y son, en esos momentos, en los que Dios aparece con el Señor de la vida, capaz de abrirnos nuevos espacios de luz, de gozo, de alegría y de confianza.
“Cambia”… La Resurrección es la gran novedad que Dios nos regala y, en ella, se hace fruto de vida en esta primavera: el gozo de la Resurrección, la fiesta de la Vida. Comenzamos la última etapa del curso acogiendo y celebrando la novedad de Vida que viene del Resucitado.

Del evangelio de San Lucas
El primer día de la semana, al amanecer, las mujeres volvieron al sepulcro con los aromas que habían preparado, y encontraron la piedra del sepulcro echada a un lado. Entraron, pero no encontraron el cuerpo del Señor Jesús. Estaban aún perplejas, cuando dos hombres se presentaron ante ellas con vestidos deslumbrantes. Llenas de miedo, hicieron una profunda reverencia. Ellos les dijeron: «¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí: ha resucitado.» PALABRA DE DIOS

PETICIONES… (Repetimos todos lo que está señalado)

Si sois jóvenes tentados
por las dudas y el miedo,
si lo nuevo que viene os aterra,
si os habéis acostumbrado a la rutina,
si no sabéis dónde vais,
si os espanta el esfuerzo y la cruz…


T: ¡No tengáis miedo!
¡Cristo está vivo y camina,
como Señor, delante de vosotros!

Si vuestros ojos se llenan de sueño,
si no veis nada detrás de las cosas,
si la realidad sólo es lo que veis,
si buscáis y sólo encontráis
la frialdad del silencio,
si gritáis y Dios no os responde al instante…


T: ¡No tengáis miedo!
¿Cristo está vivo y camina,
como Señor, delante de vosotros!


ORACIÓN (todos juntos)

Te damos gracias, Padre nuestro,
por la resurrección de tu hijo,
por el testimonio de ese volver a la vida.

Te damos gracias por este cirio de Pascua
que nos recuerda que eres luz en el camino.

Te damos gracias, Señor,
por la verdad de la Resurrección,
que nos revela que es posible la vida,
que nada ni nadie puede quitarnos la alegría
si te dejamos un hueco en nuestra vida
para que lo llene tu presencia y tu amor.

Te damos gracias, Señor,
porque en la Pascua das respuesta a nuestras preguntas,
y nos liberas de tantas ataduras
que no nos dejan libres
para seguir tu voz y responder a tu llamada.

Gracias, Señor,
Porque, con el testimonio de las mujeres
que fueron al sepulcro,
nos recuerdas que cuentas con nosotros
para que, con nuestra voz y ejemplo,
seamos testigos de vida y resurrección.
¡Gracias, Señor!