JUNTOS CONSTRUIMOS EL FUTURO CON MARÍA

MOTIVACIÓN
Desde hace un siglo, el 13 de Mayo se celebra de modo muy especial.
Todo sucedió en 1917: desde el mes de Mayo hasta el mes de Octubre, la Virgen María se apareció seis veces a tres pastorcillos de Fátima: Lucía, Jacinta y Francisco.
Al principio nadie les hizo mucho caso, pensaban que eran cosas de niños e imaginaciones propias de la edad. Pero una y otra vez, la Virgen se acercaba a ellos y les hablaba.
La Virgen les transmitía mensajes secretos que conmovían al mundo.
En 1930, el obispo de Leiría declaró como dignas de crédito las apariciones de Fátima, y autorizó también su culto oficial.
Actualmente, el Santuario de la Virgen de Fátima es uno de los más famosos y concurridos del mundo.
Además, estamos a las puertas de la fiesta de Pentecostés: la venida del Espíritu Santo llenó de fuerza a los apóstoles y comenzaron a liberarse de los miedos y a anunciar el Evangelio por todos los lugares del mundo.
Hoy pedimos a Dios, a través de la Virgen de Fátima, que nos acompañe siempre y que el Espíritu Santo sea nuestra fuerza en la tarea que se nos ha confiado.

ACLAMACIÓN Respondemos con la expresión que está en cursiva
Ven Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
María, lo pedimos por tu intercesión.

Ven luz de vida, que iluminas el corazón.
María, lo pedimos por tu intercesión.

Dulce huésped del alma, reparte tus siete dones.
María, lo pedimos por tu intercesión.

Hoguera luminosa, enciende tu amor en nuestros corazones.
María, lo pedimos por tu intercesión.


Lectura de los Hechos de los Apóstoles 2, 1-4
Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido, semejante a un viento impetuoso, y se llenó toda la casa donde se encontraban.
Entonces aparecieron lenguas como de fuego, que se repartían y se posaban sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en lenguas extrañas, según el Espíritu Santo los movía a expresarse.
PALABRA DE DIOS


PETICIONES… (Repetimos todos: “Escúchanos, Madre”)
- María, maestra de quienes serán los testigos de tu amor, haznos humildes para que sintamos la necesidad de confiar más en Dios y en los demás…
- María, haz que el Espíritu, eterna claridad, nos ayude a descubrir nuestro futuro y a luchar cada día por responder a nuestra vocación…
- María, que el Espíritu nos fortalezca ante las dificultades y nos impulse cada día…
- María, que reconozcamos nuestros errores y trabajemos por ser jóvenes empeñados en superarnos y, a la vez, ayudar a todos para que alcancen sus metas…


AVE MARÍA

ORACIÓN
María, hemos aprendido a llamarte: “Buena Madre”,
hemos aprendido a quererte y rezarte.
Estamos aquí, esta mañana,
para ofrecerte nuestra vida joven,
el trabajo de este día,
los miedos que nos asaltan
y las ilusiones y proyectos que cada día nos motivan.

Madre, sé Tú nuestra maestra y modelo,
para que podamos comprender el misterio de tu Hijo
desde lo que somos, desde lo que tenemos
y desde el proyecto de vida que queremos construir.

Buena Madre,
vuelve tus ojos hacia nosotros
y ayúdanos a ser humildes. Amén.