Maristas San José del Parque
María, los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional

MOTIVACIÓN
El Papa Francisco, después de haber consultado, como de costumbre las Conferencias Episcopales, las Iglesias orientales católicas y la Unión de los Superiores Generales, además de haber escuchado las sugerencias de los Padres de la pasada asamblea sinodal y el parecer del XIV Consejo ordinario, convocó en octubre de 2018 la celebración de la XV Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos cuyo tema fue : “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.
El tema que se estudió nos muestra que, en la Iglesia, hay un gran interés en seguir estando presente en medio de los jóvenes parar anunciar el evangelio y que nosotros podamos vivir la fe, respondiendo a lo que hoy nos pide nuestro mundo.
Las conclusiones de este encuentro nos indican que la Iglesia sigue acompañando a los jóvenes en su camino existencial hacia la madurez para que, mediante un proceso de discernimiento, descubran su proyecto de vida y lo realicen con alegría abriéndose al encuentro con Dios y con los seres humanos y participando activamente en la edificación de la Iglesia y de la sociedad. Esto es lo que, a lo largo de los años, hacemos en el colegio “San José del Parque”.
Hoy rezamos para que a lo largo de este tiempo de preparación del Sínodo de los jóvenes, nosotros vivamos nuestra fe con sencillez, profundidad y compromiso.

Nos lo dice la Palabra de Dios… ¡Dios confía en nosotros y nos llama!
Un día Yahvé dirigió su palabra a un muchacho y le habló así:
“Yo te conozco antes que nadie.
Todavía no te habías formado en el seno de tu madre
y tú ya estabas en mi pensamiento.
Te elegí antes de nacer y quise contar contigo, para hacerte grande”.
Pero el niño, lleno de confusión y un poco asustado exclamó:
“¡Oh Señor!, si sólo soy un niño y no sé expresarme bien.”
Y Yahvé volvió hablar de este modo:
“No importa que seas un niño,
porque irás a donde quiera que yo te envíe,
y harás lo que yo te diga.
No debes tener miedo de nadie
porque yo estaré contigo para salvarte”.
Entonces Yahvé extendió su mano, tocó la boca del niño y le dijo:
“Mira he puesto mis palabras en tu boca.
Desde hoy te doy autoridad sobre todo lo que te rodea,
para quitar lo malo, enderezar lo torcido
y para ser mi enviado y mensajero”.
Ante este apoyo ofrecido por Yahvé,
el niño quedó sin respuesta y sólo pudo exclamar:
“Señor, no me puedo resistir. Cuenta conmigo.”
PALABRA DE DIOS


De la carta del Papa Francisco a los jóvenes
Deseo también recordarles las palabras que Jesús dijo un día a los discípulos que le preguntaban: «Rabbí […] ¿dónde vives?». Él les respondió: «Venid y lo veréis» (Jn 1,38).
También a ustedes Jesús dirige su mirada y los invita a ir hacia Él. ¿Han encontrado esta mirada, queridos jóvenes? ¿Han escuchado esta voz? ¿Han sentido este impulso a ponerse en camino? Estoy seguro que, si bien el ruido y el aturdimiento parecen reinar en el mundo, esta llamada continua a resonar en el corazón da cada uno para abrirlo a la alegría plena.
Esto será posible en la medida en que, a través del acompañamiento de guías expertos, sabrán emprender un itinerario de discernimiento para descubrir el proyecto de Dios en la propia vida. Incluso cuando el camino se encuentre marcado por la precariedad y la caída, Dios, que es rico en misericordia, tenderá su mano para levantarlos.
En Cracovia, durante la apertura de la Jornada Mundial de la Juventud, les pregunté varias veces: «Las cosas, ¿se pueden cambiar?». Y ustedes exclamaron juntos a gran voz «¡sí»”.
Esa es una respuesta que nace de un corazón joven que no soporta la injusticia y no puede doblegarse a la cultura del descarte, ni ceder ante la globalización de la indiferencia.
¡Escuchen ese grito que viene de lo más íntimo! También cuando adviertan, como el profeta Jeremías, la inexperiencia propia de la joven edad, Dios los estimula a ir donde Él los envía: «No les tengas miedo, que contigo estoy para salvarte» (Jer 1,8).
Un mundo mejor se construye también gracias a ustedes, que siempre desean cambiar y ser generosos. No tengan miedo de escuchar al Espíritu que les sugiere opciones audaces, no pierdan tiempo cuando la conciencia les pida arriesgar para seguir al Maestro.
También la Iglesia desea ponerse a la escucha de la voz, de la sensibilidad, de la fe de cada uno; así como también de las dudas y las críticas. Hagan sentir a todos el grito de ustedes, déjenlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores.
San Benito recomendaba a los abades consultar también a los jóvenes antes de cada decisión importante, porque «muchas veces el Señor revela al más joven lo que es mejor» (Regla de San Benito III, 3).
Así, también a través del camino de este Sínodo, yo y mis hermanos Obispos queremos contribuir cada vez más a vuestro gozo (cfr. 2 Cor 1,24). Los proteja María de Nazaret, una joven como ustedes a quien Dios ha dirigido su mirada amorosa, para que los tome de la mano y los guíe a la alegría de un ¡heme aquí! pleno y generoso (cfr. Lc 1,38).
Con paternal afecto,
FRANCISCO


AVE MARÍA...

 

 

ORACIÓN
Señor Jesús,
dirige su mirada a todos los jóvenes del mundo.
Que siguiendo el ejemplo de la Virgen María
te pedimos para que con audacia
nos hagamos cargo de la propia vida,
veamos las cosas más hermosas y profundas
y conservemos siempre el corazón libre.

Ayúdanos a responder a la llamada
que Tú nos diriges a cada uno de nosotros,
para realizar el propio proyecto de vida y alcanzar la felicidad.

Mantén abiertos nuestros corazones a los grandes sueños
y haz que estemos atentos al bien de los hermanos.
Como el Discípulo amado, estemos también al pie de la Cruz
para acoger a tu Madre,
recibiéndola de Ti como un don.
Señor, que seamos testigos de la Resurrección
y sepamos reconocerte vivo,
anunciando con alegría que tú eres el Dios de la vida. Amén.