NUESTRO COLEGIO PREPARA LA FIESTA DE SAN JOSÉ

Motivación
Un año más nos encontramos a las puertas de celebrar la fiesta del patrón de nuestro colegio: San José. Él fue un hombre bueno, de vida discreta que, como otros grandes hombres y mujeres bíblicos, recibió un encargo que escapaba a su comprensión, pero que intentó llevar a cabo lo mejor que supo. El hijo de su esposa, María, iba a ser el Salvador, el Mesías esperado y soñado, y Dios le pedía una tarea de educador que superaba sus propias expectativas. . . ¿Cómo alguien humilde y sencillo podía recibir tal noticia y una misión tan exigente y comprometida?
Una vez más, sorprende la elección de Dios pero, no lo olvidemos, José “hizo lo que le había mandado el ángel del Señor”.
Si José supo dar una respuesta positiva a Dios, descubramos nosotros en las fiestas del colegio de este año lo que Dios quiere de cada uno y que podamos ser felices estando atentos a los que más nos necesiten.

Mateo 1, 16.18-21
Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo. El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero apenas había tomado esta decisión, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: “José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo”. Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel. Palabra de Dios

Algunos rasgos de San José
San José es el santo de la humildad y el trabajo callado, el santo del sentido común, el santo de la sencillez, el santo del silencio.
San José es el hombre que Dios llamó a vivir de una manera sencilla y realizar una misión tan difícil como importante en la historia de la salvación. Y su respuesta fue total y decidida a la realización del proyecto de Dios.
San José es el santo de los trabajadores. Con frecuencia se subraya esta virtud: su amor al trabajo, la constancia y responsabilidad en su tarea diaria… Y es que, el trabajo es lugar de santificación y encuentro con Dios
San José es el santo de la familia. A ella se entrega desde que escucha esa voz de Dios que le llama a acoger a María y llevar adelante la familia de Nazaret. A la familia se entrega, en la familia muestra su amor y desde la familia es un hombre atento a todos los que le rodean.
En nuestro colegio, para hablar de San José, es necesario hablar del silencio: desde ahí supo contemplar el misterio del plan de Dios, porque solo en el silencio se encuentra lo que se ama. Siempre es así: sólo en el silencio amoroso es desde donde se puede contemplar el misterio más trascendente de la redención de un Dios que se ha hecho hombre como nosotros por amor y se ha entregado hasta el final, para abrirnos un camino de vida.

ORACIÓN (todos juntos)

San José, enséñanos con tu ejemplo
cómo se es “no protagonista”,
cómo se avanza y se crece sin figurar,
cómo se colabora con todos sin imponerse,
cómo se ama sin reclamar el primer puesto..

Dinos, San José,
cómo se vive siendo “número dos”,
cómo se hacen cosas fenomenales
desde un lugar discreto y sencillo.

Explícanos, San José,
cómo se puede ser grande sin exhibirse;
cómo se lucha con ilusión sin recibir el aplauso;
cómo se avanza feliz sin publicidad;
cómo se persevera y se vive la entrega diaria,
sin esperanza de que le hagan
el primer protagonista.

Gracias, San José,
por tu testimonio de sencillez,
de entrega y generosidad callada y fiel.