Objetivos generales y análisis de la realidad

Objetivos generales

El objetivo primero y fundamental de nuestro proyecto educativo es la evangelización de niños y jóvenes, promoviendo itinerarios cristianos y explicitando procesos de iniciación cristiana a lo largo de toda la vida escolar.

Contribuir a la educación integral de los niños y jóvenes de nuestra obra, fomentar su competencia espiritual y posibilitar los procesos de crecimiento en la fe que lleve a los jóvenes a sentir su identidad cristiana, les integre en comunidades de referencia y les ofrezca espacios de acogida, diálogo y compromiso.

Ayudar a descubrir a los alumnos su propia vocación en la sociedad y en la Iglesia, a través del acompañamiento y orientación personal. Daremos especial relevancia al estilo Marista creando actitudes de sentido de familia, sencillez, espíritu de trabajo y devoción a María.

Por ser constitutivo de nuestra misión de educadores cristianos el evangelizar a niños y jóvenes, ha de ser nuestro principal empeño a lo largo del año y conseguir el propósito del Objetivo Educativo propuesto desde el Consejo de Obras Educativas

Favorecer celebraciones comunitarias de la FE a través de la oración personal y de las celebraciones litúrgicas, suscitar actitudes de compromiso y solidaridad, potenciar los grupos Marcha como un ámbito privilegiado donde se puede compartir la fe, crecer en compromiso y madurar la opción vocacional.

Análisis de la realidad

Las familias y jóvenes de nuestro entorno se mueven en un mundo consumista, materialista y dónde, en general, priman los valores económicos y la competitividad. Las familias tienen unos fundamentos de vivencia de fe basados, a menudo, en la práctica sacramental y religiosa formal, siendo un referente importante en su vida. Su alto grado de formación académica no tiene el equivalente en el campo de la formación religiosa. Se respira un clima de receptividad y aceptación de los valores cristianos aunque no se llega a un compromiso vital. Nuestros alumnos son generosos en el compromiso cercano y puntual, pero no a largo plazo, y se plantean pocos retos de futuro que no sean profesionales.

La imagen que tienen de la Iglesia está bastante determinada por lo institucional. Ven la utilidad material de la misma como un lugar de celebración comunitaria, pero no como espacio de vivencia de Fe o de compromiso personal.

El colegio es para una gran parte de los alumnos el mayor referente religioso y en ocasiones el único lugar de vivencia de Fe.