ORACIÓN 02 JUNIO 2020

SEMANA CHAMPAGNAT

MOTIVACIÓN
Es una gran alegría para nosotros participar en la oración en la semana que preparamos la fiesta de San Marcelino, lo hacemos continuando con la novena y el triduo que los tutores han enviado a casa. Hoy, como cada martes, en la página web colgamos una oración nueva. 

Dios elige, de vez en cuando, a unas personas, para que sean en el mundo, ejemplo de amor a los demás. Y eligió a San Marcelino para que nos enseñara a educarnos como Dios quiere. Por esto, nosotros queremos estar al lado de San Marcelino. Aquí, esta mañana, somos de clases distintas, estamos alumnos, profesores, padres, Hermanos Maristas... Debemos recordar que a cada uno, Dios nos ha regalado dones distintos, cualidades personales maravillosas. Pero sabemos que es verdad lo que dice el lema del colegio de este curso: “AHORA”. Dios quiere de nosotros personas que, como San Marcelino, nos movamos, protagonicemos nuestro presente, este AHORA que nos ha tocado vivir, para que ayudemos a todos los demás, para que todos podamos ser felices. Que todo lo que hagamos sea bueno para nosotros y para el bien de todos.

EVANGELIO

Del evangelio de San Lucas.
"En aquel tiempo le presentaron a Jesús unos niños para que los tocara, y al verlo, los discípulos les reñían. Jesús les dijo: “Dejad que los niños se acerquen a mí, no se lo impidáis; porque de los que son como ellos es el reino de Dios”
Un joven se acercó a Jesús y le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?” Le respondió Jesús: “Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino Dios. Ya sabes los mandamientos…” El joven le dijo: “Todos los he guardado”. Oyendo esto, Jesús le dijo: “Aún te falta una cosa. Vende todo cuanto tienes y repártelo entre los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme.”
Oyendo esto, el joven se puso muy triste, porque era muy rico"
Palabra del Señor

PARA CONOCER UN POCO MÁS A MARCELINO.
San Marcelino Champagnat, Padre marista, fundador del Instituto de los Hermanos Maristas, se apasiona por Dios y se entrega con entusiasmo a favor de los niños y jóvenes, especialmente más necesitados. Una comunidad internacional de hermanos continúa hoy en día su sueño.
Marcelino, cuando ve a niños y jóvenes sin educación ni catecismo, exclama: “Necesitamos hermanos”. El 2 de enero de 1817 inicia con dos jóvenes el proyecto del Instituto de los hermanitos de María.
El papa Juan Pablo II canoniza a Marcelino el 18 de abril de 1999 en la plaza San Pedro del Vaticano y le reconoce como santo de la Iglesia universal.
Marcelino realiza siempre una lectura de la historia desde la fe. Su sentido de la Providencia no le resta la más mínima dedicación, pero confía en que el resultado final está en manos de Dios.
Escribía San Marcelino al Hermano Bartolomé: “Me he alegrado mucho al saber noticias suyas. Me alegra mucho que se encuentre bien de salud. También sé que tiene muchos niños; en consecuencia, tendrá muchos imitadores de sus virtudes, porque viéndole a usted, se forman los niños, y siguiendo sus ejemplos, no dejan de regular su conducta. ¡Qué importante es su tarea! ¡Qué sublime! Está de continuo entre aquellos con quienes Jesucristo tenía sus delicia, ya que prohibía expresamente a sus discípulos que impidieran a los niños acercársele. Y usted, querido amigo, no sólo no quiere impedírselo, sino que hace todo lo posible para conducirlos a Él. ¡Oh, qué bien recibido será por este divino Maestro! ¡Este Maestro generoso que no deja de recompensar ni un vaso de agua fresca!
Diga a sus niños que Jesús y María los quieren mucho a todos: a los que son buenos, porque se parecen a Jesucristo, que es infinitamente bueno; a los que aún no lo son (...), porque llegarán a serlo. Que la santísima Virgen los quiere además porque ella es la madre de todos los niños que están en nuestras escuelas. Dígales asimismo que yo también los quiero mucho; que nunca subo al altar santo sin pensar en usted y en sus queridos alumnos; que quisiera tener la dicha de enseñar, de dedicar en forma más directa mis desvelos a formar a esos tiernos niños.”

PETICIONES
1. Pedimos por todos los miembros de nuestra comunidad educativa, para que, a pesar de la distancia, sigamos manteniendo el espíritu de familia que quería para nosotros San Marcelino. Roguemos al Señor

2. Por todos los que se educan en los colegios maristas, para que, siguiendo el deseo de Marcelino Champagnat, todos los alumnos seamos buenos cristianos y honrados ciudadanos. Roguemos al Señor

3. Por todos los antiguos alumnos maristas, para que cultiven y no pierdan el corazón humano y cristiano que han aprendido en el colegio. Roguemos al Señor

4. Nos acordamos hoy, de forma especial, por los miembros de la Familia Marista que en sus vidas viven la enfermedad y el dolor, para que encuentren en nosotros y en la Buena Madre el apoyo y la ayuda necesaria para llevarlo adelante y se recuperen pronto. Roguemos al Señor


ORACIÓN FINAL
San Marcelino queremos que estés contento con nosotros. Por eso:
 vamos a formar una gran familia marista,
 vamos a ayudar a quien nos necesite,
 vamos a trabajar con alegría,
 vamos a valorar la riqueza de cada uno,
 vamos a vivir unidos a todos,
 vamos a querer a Jesús como tú nos enseñaste,
 vamos a tener siempre presente a María, nuestra Buena Madre.

Marcelino, pídele a Ella por todos los que pertenecemos a la familia marista,  para que nos sintamos cada vez más unidos. Por todos los niños y jóvenes que formamos parte del colegio “San José del Parque”. Hoy queremos pedirte, especialmente, por los hermanos maristas, por nuestros padres y profesores e intercede ante Dios por toda la Comunidad Educativa de nuestro colegio. Amén.