ORACIÓN 26 MAYO 2020

LAICOS MARISTAS: COMPARTIMOS LA MISIÓN DE SAN MARCELINO

 

MOTIVACIÓN
Hoy queremos dar gracias a Dios por todos los profesores y personal que trabaja en el colegio. Los Hermanos Maristas han querido que muchos laicos formen parte de la misión que les confió San Marcelino.Muchas veces no vemos más que un profesor que nos da clase o una persona que, en las diversas tareas, llevan adelante una responsabilidad. Es importante que podamos descubrir y valorar que, en un colegio Marista, cada persona vive su vocación de ser presencia de Dios para que todos podamos encontrarnos con el Señor de la Vida.

No lo olvidemos: son EDUCADORES CRISTIANOS, encargados de anunciar el evangelio. Y nosotros en esta mañana rezamos por ellos: damos gracias a Dios por su entrega y dedicación y, le pedimos, que sean para nosotros ejemplos de vida, de trabajo, de humildad y responsabilidad; que cada uno sea un reflejo de fe y esperanza que ilumine nuestro camino y oriente cada paso que debemos dar.

A la Virgen le pedimos hoy por ellos, por sus familias y por “esas intenciones” que están en su corazón.


Lectura del evangelio de San Juan (Jn 15, 9-17)
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi Nombre os lo concederá. Esto es lo que les mando: que os améis unos a otros."
Palabra de Dios


REFLEXIÓN: La pasión por el Reino de Dios al estilo de Marcelino Champagnat
Los laicos maristas son cristianos que han escuchado en su vida la llamada de Dios a vivir el carisma de San Marcelino Champagnat y, desde el estado de vida laical, responden a ella.
La iniciativa de su vocación viene de Dios. Él los ama y quiere su plenitud; por eso los invita a cada uno a recorrer un camino único. De este modo, la vocación laical marista no nace como una necesidad en momentos de crisis vocacional de los hermanos, ni como una manera de manifestar el afecto hacia ellos. Es una llamada personal a una forma específica de ser discípulos de Jesús.
Para todos los profesores y personal del colegio, lo más importante es “dar a conocer a Jesucristo y hacerlo amar”, que es lo importante de un colegio Maristas, siendo especialmente sensibles a las necesidades de los niños y jóvenes más necesitados.
La diversidad de tareas y profesiones propia de la vida laical los convoca a estar unidos en la misma misión Marista, vivida desde la fe. Esa diversidad hace posible buscar juntos nuevos caminos para ser fieles a lo que San Marcelino quería para una Casa Marista. Además, procuran ser fieles al espíritu de Champagnat actuando con honradez y valentía, solidaridad y espíritu de servicio. A través del trabajo y de las relaciones sociales, quieren construir un mundo más fraterno, donde el más grande es el que se hace servidor de los demás. El reto más importante que tienen es que nosotros encontremos el sentido de nuestra existencia y asumamos con responsabilidad la vida a la luz de la fe.

PETICIONES Respondemos: MARÍA, MADRE DE DIOS, RUEGA POR NOSOTROS

María, Madre de Dios y Madre nuestra, tú siempre fuiste fiel a la voluntad de tu Hijo. Tus intereses eran los intereses de Dios. Ayúdanos a parecernos cada vez más a ti.
MARIA, MADRE DE DIOS, RUEGA POR NOSOTROS
María, Madre de Dios y Madre nuestra, tú fuiste más dichosa por haber concebido a Jesús en tu corazón que en tu seno. Nosotros también necesitamos tener a tu Hijo en nuestro corazón; necesitamos estar cada vez más cerca de él, sentirlo como Alguien importante en nuestra vida.
MARIA, MADRE DE DIOS, RUEGA POR NOSOTROS
María, Madre de Dios y Madre nuestra, tú estuviste al lado de Jesús en sus momentos de dificultad. A nosotros también nos gustaría ser como tú. Nos gustaría estar a las duras y a las maduras. Mantener nuestra fe y ser fieles a Dios incluso en las situaciones más difíciles.
MARIA, MADRE DE DIOS, RUEGA POR NOSOTROS
María, Madre de Dios y Madre nuestra, tú animaste la comunidad de discípulos que habían perdido al maestro y se sentían desorientados. Fue necesaria tu presencia para que ese grupo de amigos de Jesús no perdieran la fe y la esperanza. También nosotros queremos ser fuente de ánimo para todas aquellas personas que viven la fe a nuestro lado.
MARIA, MADRE DE DIOS, RUEGA POR NOSOTROS
María, tú no sólo eres Madre de Dios. También lo eres de nosotros, y cuando se dice que eres Madre es porque realmente es así. Es tu preocupación por nosotros, tu compañía, tu aliento, tu ejemplo, tu deseo de engendrar en nuestros corazones a tu Hijo... lo que hace que merezcas este título. Por eso te decimos.
MARIA, MADRE DE DIOS, RUEGA POR NOSOTROS
María, Madre de Dios y Madre nuestra. Nadie como tú conoce a Dios, y nadie como tú nos conducirá a él. Necesitamos acudir a ti porque tú eres el mejor camino para llegar a Jesús. Necesitamos que nos ayudes a renovar nuestro corazón. Tú que eres la nueva Eva haznos a nosotros criaturas nuevas.
MARIA, MADRE DE DIOS, RUEGA POR NOSOTROS.

 

OFRENDA SIMBÓLICA DE FLORES
María, llena de gracia, Madre de Dios, las flores de hoy simbolizan nuestro agradecimiento por el trabajo de todos los profesores y personal de nuestro colegio.

Queremos pedirte que los protejas a cada uno y a sus familias, que sigan tu ejemplo de entrega, de generosidad y de fe.

Que estas flores, que simbólicamente te entregamos sean reflejo de la vida que, en los diferentes modos de ser y de tareas llevan adelante tantas personas que cada día dan lo mejor de sus vidas en nuestra formación.

 

ORACIÓN
María, Madre del sí,
tu ejemplo me admira.
Me admira porque arriesgaste tu vida;
me admira porque no miraste
a tus intereses sino a los del resto del mundo;
me admira y me das ejemplo de entrega a Dios.

Yo quisiera, Madre, tomar tu ejemplo,
y entregarme a la voluntad de Dios como tú.
Yo quisiera, Madre, seguir tus pasos,
y a través de ellos acercarme a tu Hijo.

Yo quisiera, Madre, como todos los laicos Maristas,
tener tu generosidad y entrega
para no decir nunca «no» a Dios.
Yo quisiera, Madre tener tu amor para ser siempre fiel a tu Hijo.

Madre del sí,
pide a tu Hijo por mí, para que me dé tu valentía.
Pide a tu Hijo por mí, para que me conceda
un corazón enamorado de él.
Pide a tu Hijo por mí, para que me dé
la gracia necesaria para entregarme y no fallarle nunca.