ORACIÓN 30 OCTUBRE 2020

DESPIERTA: EL EJEMPLO DE LOS HERMANOS MÁRTIRES DE BUGOBE

 

Motivación
Mañana, recordamos que el 31 de octubre de 1996, cuatro Hermanos Maristas españoles sufrieron el martirio en Bugobe. Cuatro Hermanos Maristas que trabajaban en nuestros colegios –uno de ellos en San José del Parque- sintieron esa llamada de mostrar el cariño que Dios tiene a todas las personas del mundo. Quisieron hacer realidad ese sueño de vivir como Hermanos con aquellos que, por ser diferentes, eran perseguidos. Y cuando llegó el peligro, se quedaron con ellos, aunque sabían que ponían en riesgo su vida.
Aquél 31 de octubre de 1996 los hermanos Servando Mayor, Miguel Ángel Isla, Fernando la Fuente y Julio Rodríguez eran asesinados en el campo de refugiados de Bugobe, en el Congo. Llevaban trabajando desde 1995 en el inmenso campo de Nyamirangwe, asegurando la educación a los niños, ayudando en la liturgia, proporcionando multitud de servicios con el coche y con el molino. Sus escritos y sus cartas hablan con insistencia de su auténtico amor y de su apego visceral a los refugiados que se habían convertido en su auténtica “familia”.
Entregaron sus vidas al Señor al escuchar su llamada y le siguieron en ese calvario del campo de refugiados en el que tantas personas agonizaban: los refugiados, su nueva familia, más amada que la familia que habían dejado en España. Como el Señor amaron hasta el final. En ellos brilla ciertamente una cosa: el amor. “Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos”.
También nosotros, en el colegio y en la vida diaria, siempre tendremos dificultades. Pero ante ellas, podemos decir a los demás que somos capaces de afrontarlas y superarlas.
Y no solo con las palabras; es importante que nuestro esfuerzo, nuestro compromiso y una buena dosis de ilusión y confianza, muestren lo importante que es para nosotros afrontar las dificultades con esperanza en el día a día. Que los Hermanos Mártires de Bugobe sigan siendo ejemplo en nuestra entrega.

Lectura de la Palabra de Dios (Juan 15, 9-17)
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi Nombre os lo concederá. Esto es lo que les mando: que os améis unos a otros."
Palabra de Dios

MÁRTIRES DEL CONGO
El 31 de octubre de 1996, en el campo de refugiados de Bugobe, antiguo Zaire, fueron asesinados los Hermanos Maristas Servando Mayor, Miguel Ángel Isla, Fernando de la Fuente y Julio Rodríguez. Han pasado 21 años y todavía se recuerda la gran conmoción que recorrió todo el país tras esta tragedia.
El diario del Hermano Miguel Ángel quedó interrumpido con estas frases: «31 de octubre, 15 horas. Los dos sacerdotes y las religiosas se han marchado.» Para facilitar esta marcha, los hermanos pusieron a su disposición el único vehículo que poseía la comunidad. Y se quedaron solos.
En aquella tarde agitada, los refugiados del campo (más de 25.000) huyeron en desbandada. Un grupo de milicianos hutus provenientes de otros campamentos, para quienes la presencia marista era un obstáculo para asesinar con total impunidad, asaltaron la vivienda, la saquearon y mataron violentamente a los cuatros hermanos, arrojando sus cuerpos a una fosa séptica. Servando y Miguel Ángel habían llegado al campo en junio de 1995; Fernando y Julio lo hicieron en 1996.
El campo había sido creado por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) el 23 de agosto de 1994. Y el trabajo allí era inmenso: administrar el almacén de ropas y alimentos y efectuar su distribución; organizar las escuelas de campo; llevar la animación religiosa de las comunidades cristianas; atender a los problemas sanitarios.
Cuando Servando pasó unas cortas vacaciones en España (agosto de 1996), su madre –ya muy anciana- le hizo una pregunta inquietante: «Pero, hijo, ¿tú crees que vas a poder arreglar aquello?» Y Servando le respondió: «Madre, si es que cuando los refugiados ven a los misioneros es como si vieran a Dios. Y si nosotros no los ayudamos, nadie lo va a hacer.»
La historia de estos cuatro mártires maristas sigue viva. Entregaron sus vidas y sus cuerpos a una tierra y a unas gentes a las que amaron con todo su corazón.

Peticiones: A cada petición respondemos: Te lo pedimos, Señor

1. Oramos todos los pastores de la Iglesia, para que guiados por el Espíritu sean portadores de la luz del Evangelio al mundo, iluminado con el mensaje de Jesús la vida de los hombres. OREMOS.

2. Oramos por todos los jefes de gobierno y responsables políticos, para que no descansen en la búsqueda de relaciones pacíficas y solidarias y en todo lo que conduce a la paz, progreso y desarrollo de los pueblos. OREMOS

3. Oramos por la paz en todas las naciones para que cesen las guerras. Que todos caminen hacia la unidad y la prosperidad. OREMOS

4. Oramos por todos los Hermanos Maristas que trabajan en zonas de conflicto, recordamos de modo especial a los “Hermanos azules de Alepo”, para que Dios los fortalezca en su entrega diaria. OREMOS

5. Oramos por todos los que formamos nuestra comunidad Educativa de San José del Parque, para que allí donde estemos, trabajemos por la paz y la fraternidad y seamos signos vivos de la presencia de Jesús entre los que nos rodeen. OREMOS

 

https://www.youtube.com/watch?v=pkYPcMeAF6Q&ab_channel=MisionerosMaristasdeChampagnat
 

Gracias por los Hermanos Maristas de Bugobe: TESTIGOS DE ESPERANZA. (Todos)

Señor, te damos gracias
por todas las personas
que trabajan
en paz y los que construyen
un mundo más digno para los pobres.

Enséñanos a amar, a luchar y sonreír
como los Hermanos Maristas de Bugobe,
para que florezca la esperanza
en el corazón de todos
y crezcamos en entrega y generosidad.