ORACIÓN 31 MAYO 2020

FINALIZA EL MES DE MAYO

Para nuestro colegio, el mes de Mayo es uno de los meses más entrañables del año. Es el mes de María, y queremos acabarlo con una oración especial a nuestra Buena Madre.

El 31 de Mayo es el día en el que cada año nos hemos reunido toda la Comunidad Educativa para hacer la ofrenda de flores a la Virgen y consagrar el colegio a nuestra Buena Madre. Desde hace unos años, aprovechamos para, en lugar de regalar muchas flores a la Virgen, entregar a María ramos de flores más sencillos, a la vez que leche y galletas y, con este gesto, hacíamos posible que muchas familias pudieran tener lo necesario para el desayuno. Esta ayuda a la Asociación Nazaret y a los más necesitados la hemos seguido llevando a cabo a lo largo del confinamiento. Muchos padres, profesores, animadores de Grupos Marcha, Hermanos Maristas, la Fraternidad.... han seguido ayudando, por lo que María puede estar muy orgullosa de nuestra opción preferencial por los más humildes. 

Hoy, además, celebramos la fiesta de Pentecostés: el Espíritu Santo inunda la vida de los apóstoles, reunidos con María, y los llena de fuerza y valentía para salir al mundo y anunciar el Reino de Dios. Hoy, de forma simbólica, desde nuestras casas, en lugar de todos juntos en la "gasolinera"  nos unimos en la ofrenda a la Virgen. En sus manos ponemos nuestro colegio, las ilusiones y proyectos de nuestras familias, las dificultades y las dudas que nos asaltan, el final de curso que se acerca 

Y, cómo no, que ella presente a Dios las vidas de todos nuestros familiares y amigos que han muerto a lo largo de estas semanas, con la confianza de que, el Señor de la Vida, les dé su abrazo de paz y eternidad.

Lectura del Evangelio según San Lucas (Lc 1, 39-44)

Por aquellos días, María se puso en camino y se fue deprisa a la montaña, a una ciudad de Judá. Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño que llevaba en su vientre comenzó a dar saltos. Entonces Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó a grandes voces:
- Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. Pero ¿Cómo es posible que la madre de mi Señor venga a visitarme? Porque en cuanto oí tu saludo, el niño que llevo dentro comenzó a dar saltos de alegría. ¡Dichosa tú que has creído! Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.

Entonces María dijo:

- Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se alegra en Dios, mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí cosas grandes el Poderoso.
Su nombre es santo, y es misericordioso siempre con aquellos que le honran.
Desplegó la fuerza de su brazo y dispersó a los orgullosos.
Derribó de sus tronos a los poderosos y ensalzó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos los despidió sin nada.
Tomó de la mano a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros antepasados, en favor de Abrahán y de sus descendientes para siempre.

María estuvo con Isabel unos tres meses; después volvió a su casa.

PALABRA DE DIOS


REFLEXIÓN

Ante la necesidad que muestra Isabel, María no lo duda: se pone en camino y va a ayudarla.  María lleva en su seno a Jesús, el Hijo de Dios. Al llegar a casa de Isabel, el niño que espera salta de alegría en su vientre.
Esta es la tarea que Dios nos pide a todos los que formamos parte de la Comunidad Educativa de San José del Parque: que nos llenemos de Dios y que Él esté muy presente en nuestra vida, para que, allí donde lleguemos, podamos llevar la alegría que surge cuando está en medio de nosotros.
Si en casa y en todos los lugares donde estamos llevamos a Dios, será posible una convivencia serena y constructiva, habrá más motivos para la alegría que para el enfado, seremos capaces –como María- de darnos cuenta de las necesidades de los demás para echar una mano y hacer todo lo que sea posible para que los demás sean felices y no se sientan solos ante las dificultades.
Queremos seguir los pasos de María en la Visitación… Queremos ser personas que llevamos alegría y esperanza… Queremos tener los ojos abiertos y, sin hacer mucho ruido, comprometernos para que el mundo sea más justo, más humano, más solidario…Y nos invitamos para que, en estos días, sigamos ayudando a quienes más lo necesitan. 

 

NUESTRAS FLORES VIRTUALES

Gracias María por todo lo que nos has dado y nos das en la vida. Gracias por nuestras familias, por el colegio, por tantas personas que cada día dan lo mejor de sus vidas para que todos seamos felices y sigamos adelante en nuestra formación.

HOY NOS OFRECEMOS MADRE, A NOSOTROS MISMOS. Como alumnos maristas siempre te vamos a tener en nuestro corazón, siempre vas a formar parte de nuestra vida, como Madre y Maestra. No podemos expresar en palabras todos los sentimientos de cariño que tenemos hacia ti. Gracias por cuidarnos en este tiempo de dificultad, gracias por ser nuestro refugio, nuestro Recurso Ordinario. Gracias por estar siempre ahi cuando nos equivocamos y más te necesitamos.
Desde pequeños hemos aprendido a rezarte y a ofrecerte nuestro trabajo y nuestra vida diaria. Eres nuestra Madre, nuestra Maestra, modelo de vocación fiel. En estos momentos, en los que seguimos viviendo una situación muy particular y extraña, queremos decir “sí” a lo que la realidad nos pone ante los ojos para comprometernos y trabajar en la superación de esta situación; queremos Madre, plantearnos en serio nuestro futuro y el del mundo haciendo lo que está en nuestras manos con decisión y confianza. 

Buena Madre, eres nuestro ejemplo a seguir. Que no nos olvidemos ser personas que viven la humildad, sencillez y modestia como valores que nos ayuden a ser buenos cristianos y honrados ciudadanos.

Y de modo especial, PONEMOS EN TUS MANOS TAMBIÉN  las vidas de los familiares y amigos que han muerto a lo largo de estas semanas, a los que no hemos podido acompañar y despedir: llévalos de tu mano ante Dios, y que sean una estrella que iluminen nuestro camino desde el cielo.


“SALVE”

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra.

Dios te salve.

A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva,
a Ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora Abogada Nuestra,
vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos,
y después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Amén

 

CONSAGRACIÓN DEL COLEGIO POR PARTE DEL HNO. EDUARDO, DIRECTOR DEL COLEGIO.

En este mes de mayo de 2020, Madre, hemos pensado en ti muchas veces; y en el jardín, y en las flores, y en la oración con los amigos. No hemos estado contigo en el jardín, pero tú has venido a nuestra casa, y te hemos dicho cuánto te queremos.
En primer lugar, queremos darte gracias por cuidar de nosotros, de nuestras familias. Te damos gracias, también, por la vida de nuestros padres, abuelos y amigos que se ha llevado el Covid-19. Acógelos con tu Hijo Jesús resucitado.
Madre, te damos gracias por la generosidad y entrega de tantas personas ayudando a los demás con su trabajo, pequeño o grande, bien hecho; ya sea en casa, en la calle, en el campo, en la empresa, en la residencia, en el hospital… Bendíceles a todos; que sean felices. Que seamos valientes para seguir su ejemplo.
Como pequeños te damos gracias especialmente por nuestros padres, abuelos y cuidadoras por cuidar de nosotros, por protegernos del virus. ¡Cuídalos mucho! Cuida también a todas las personas del colegio: Hermanos, profesores, personal de administración y servicios, entrenadores, animadores MarCha, amigos…
Madre, que pronto podamos volver a correr, jugar y estar con nuestros amigos como antes. Que podamos dar y recibir besos y abrazos de las personas que queremos; que podamos compartir las alegrías; que se acabe el miedo y las noticias tristes.
María, Buena Madre, y Marcelino que también tuvisteis tiempos difíciles, cuidad de nosotros y ¡ayudadnos a superar esta situación!