Maristas San José del Parque
ORACIÓN 04 DE DICIEMBRE DE 2019

10 CONSEJOS DEL PAPA FRANCISCO 

Reflexión

El mundo se mueve rápido y desde hace tiempo estamos siendo llamados a actuar. Siempre nos han dicho que todo lo que podamos hacer, por pequeño que sea es válido: apagar las luces cuando no estamos en la habitación; no desperdiciar el agua estando 1 hora bajo la ducha; caminar más o montar en bici más que coger el coche o la moto… (cuando podamos, no decimos que no halla que usarlo).

Quien ha dado 10 consejos a los jefes de Estado y de gobierno, reunidos estos días en Madrid, es el Papa Francisco. Lo ha hecho desde el respeto, simplemente para que sirvan para el debate y puedan iluminar conciencias.

Hoy hablaremos de los 5 primeros. Te animamos a reflexionar sobre ellos:

1. Mirar a los jóvenes

Los jóvenes son la esperanza de la Iglesia y del planeta. No se puede construir un futuro mejor sin pensar en ellos y en el sufrimiento de los excluidos. 

2. Invitación urgente al diálogo


“Hago una invitación urgente a un nuevo diálogo sobre el modo cómo estamos construyendo el futuro del planeta. Necesitamos una conversación que nos una a todos, porque el desafío ambiental que vivimos, y sus raíces humanas, nos interesan y nos impactan a todos”. Hay mucho en juego, por lo que no caben “actitudes que obstruyen los caminos de solución, tampoco la negación del problema…Menos la indiferencia o la resignación cómoda, y en menor medida en la confianza ciega en las soluciones técnicas. Necesitamos una solidaridad universal nueva, diálogo y acuerdos”.

 3. Contra la cultura del descarte

“Si tenemos en cuenta que el ser humano también es una criatura de este mundo, que tiene derecho a vivir y a ser feliz, y que además tiene una dignidad especialísima, no podemos dejar de considerar los efectos de la degradación ambiental, del actual modelo de desarrollo que crea tantas injusticias entre países y entre los propios habitantes de cada uno de los países.

4. Estar con los débiles


“El ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos, y no podremos afrontar adecuadamente la degradación ambiental si no prestamos atención a causas que tienen que ver con la degradación humana y social. De hecho, el deterioro del ambiente y el de la sociedad afectan de un modo especial a los más débiles del planeta. Los pobres son quienes más lo sufren, surgiendo la cultura del descarte en la vida de las personas. Su cuidado debe primar ante cualquier medida.
 

5. ¿Para qué pasamos por este mundo?


“¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo? Esta pregunta no afecta solo al ambiente de manera aislada, porque no se puede plantear la cuestión de modo fragmentario. Cuando nos interrogamos por el mundo que queremos dejar, entendemos sobre todo su orientación general, su sentido, sus valores. Si no está latiendo esta pregunta de fondo, no creo que nuestras preocupaciones ecológicas puedan lograr efectos importantes”.
Pero ya no basta decir que debemos preocuparnos por las futuras generaciones. Se requiere advertir que lo que está en juego es nuestra propia dignidad. Somos nosotros los primeros interesados en dejar un planeta habitable para la humanidad que nos sucederá. Es un drama para nosotros mismos, porque esto pone en crisis el sentido del propio paso por esta tierra”. 

Video

https://www.youtube.com/watch?v=AemE0WvFq0M

Oración Final

Dios omnipotente, que estás presente en todo el universo y en la más pequeña de tus criaturas,
Tú, que rodeas con tu ternura todo lo que existe, derrama en nosotros la fuerza de tu amor para que cuidemos la vida y la belleza.

Inúndanos de paz,para que vivamos como hermanos y hermanas sin dañar a nadie.
Dios de los pobres, ayúdanos a rescatar a los abandonados y olvidados de esta tierra que tanto valen a tus ojos.
Sana nuestras vidas, para que seamos protectores del mundo y no depredadores para que sembremos hermosura y no contaminación y destrucción.
Toca los corazones de los que buscan sólo beneficios a costa de los pobres y de la tierra.
Gracias porque estás con nosotros todos los días. Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha
por la justicia, el amor y la paz.

Amén.