Maristas San José del Parque
ORACIÓN 24 ENERO 2020

DIOS NOS LLAMA A AMAR Y SER FELICES 

 

 

Motivación

A lo largo de estos meses de curso, lo normal sería que hayamos sido capaces de cambiar un poquito nuestro entorno de casa y de colegio. Hay mucho esfuerzo realizado en el estudio, en las relaciones con los compañeros, en la superación personal... Comprobar que algo ha cambiado a mejor, nos tiene que animar a seguir haciendo de nuestra clase un lugar donde se nota que este trocito de mundo es distinto y mejor. En el fondo, se trata de ser felices, de crear espacios y ambientes donde todos se sientan a gusto y se eviten provocaciones, roces, actitudes negativas y pequeños conflictos.
Y ese sigue siendo nuestro reto. Quedan cosas por mejorar, pero lo importante es seguir, personalmente, en el esfuerzo y no olvidar que Dios nos llama a un compromiso personal para que se haga realidad los sueños y retos a los que nos llama.

 

FELICES


Un día Jesús descubrió a sus amigos este camino hacia la felicidad:
FELICES los que no están atados a las cosas, porque Dios ha empezado ya a llenarles.
FELICES los que aceptan el sufrimiento como una poda, porque saben descubrir el gozo profundo, de cada una de las pequeñas cosas.
FELICES los que comparten el dolor, porque pueden alcanzar el gusto de la intimidad.
FELICES los que mantienen despierta su capacidad de admiración, porque no perderán nunca la ilusión de vivir.
FELICES los que todo lo perdonan, porque siempre estarán en paz.
FELICES los que encuentran difíciles algunos pasos del camino, porque es señal de que van avanzando.
FELICES cuando la gente piense que estáis locos o haciendo el primo, cuando vosotros os deis cuenta de que vuestros problemas se relativizan al abriros generosamente a los demás, entonces sentiréis dentro de vosotros mismos una felicidad que nada ni nadie os podrá arrebatar.

PARÁBOLA
Yo le había pedido a Dios la fuerza para triunfar, Él me ha hecho débil. Para que conozca el encanto de las cosas pequeñas.
Yo le había pedido la salud para hacer cosas grandes; Él me ha dado la enfermedad para que haga cosas mejores.
Yo le había pedido la riqueza para ser feliz, Él me ha dado la pobreza para que sea sensato.
Yo le había pedido el poder para que los demás contasen conmigo; Él me ha dado la debilidad para que yo necesite a Dios y a los demás.
Yo le había pedido un compañero para no tener que estar solo; Él me ha dado un corazón capaz de amar a todos los hermanos.
Yo le había pedido de todo para gozar de la vida; Él me ha dado la vida para que goce de todo.
Yo no he recibido nada de lo que había pedido, pero tengo todo lo que podía esperar, porque aunque diga lo contrario, Dios me ha escuchado y puedo ser el más feliz de los humanos.

Peticiones (Repetimos todos: “Señor, que seamos personas comprometidas”)

Lector: Te alabamos, Padre. Tú confías en cada uno de nosotros. Que en este momento del curso, tu luz y tu palabra nos animen a ser responsables en el esfuerzo.
Lector: Te alabamos, Padre. Por tu Hijo sabemos que nos quieres para ser personas de fraternidad y de convivencia. Que nuestra vida sea reflejo de tu presencia y nos ayude a crear en el colegio un ambiente de serenidad y colaboración.
Lector: Te alabamos, Padre, Creador y Señor de todas las cosas. Que, siguiendo el ejemplo de tantas personas que nos han precedido en el colegio, vivamos AHORA el compromiso al que nos llamas.
Lector: Te alabamos, Padre, porque sigues empeñado en caminar a nuestro lado. Que cada día podamos sentir tu cercanía para ser imagen de tu presencia en medio de tantas personas con las que convivimos

Ave María