SEÑOR, HAZNOS PERSONAS DE PAZ

MOTIVACIÓN
El próximo martes, 30 de Enero, celebramos la "Jornada de la Paz". Nosotros, que estamos en un colegio cristiano, queremos comenzar desde hoy nuestra oración por la paz. Como creyentes, debemos renovar el compromiso con los valores del evangelio, en los que la paz, la convivencia, la fraternidad y el respeto a la vida forman parte esencial.
El Papa Francisco está diciendo con frecuencia que "no puede haber paz sin justicia". Y de esto se trata: de crear relaciones basadas en la justicia. Y no lo olvidemos, para los cristianos en general, y para los alumnos maristas en particular, tenemos que estar de acuerdo con lo que dice Antoine de Saint-Exupery: "Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor". Este fue el compromiso de Jesús; este ha sido el compromiso de miles y miles de cristianos a lo largo de la historia. Ahora nos toca a cada uno de nosotros hacerlo vida.
Nos unimos todos en la oración para tener un corazón en paz: que vivamos la paz en las clases, en el colegio, en casa y en la sociedad... Y que tantas personas de la Familia Marista, empeñadas en construir la paz, sigan abriendo sus corazones a la paz que viene de Dios y que nos lleva a mirar a todos como hermanos.

LA PAZ DE JESÚS
La paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da, os la doy yo. No se turbe vuestro corazón ni tengáis miedo… Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que quien da la vida por sus amigos. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor. A vosotros os llamo amigos, porque lo que he aprendido de mi Padre os lo he dado a conocer… Esto os mando: que os améis.
Palabra de Dios

Un loco cuento para la paz
(narrado. Lo escuchamos a través de pantalla)

ORACIÓN POR LA PAZ ... y por los exámenes de hoy (todos)

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.
Que podamos hacer que brote el amor
allí donde acecha el odio;
que en nuestros conflictos cotidianos
sepamos aclarar nuestros sentimientos
de amor y odio, de cólera y aceptación,
y aprender a vivir el respeto
y la defensa de la vida.

Señor, enséñanos a escuchar
a quienes gritan su dolor;
que despertemos confianza
allí donde se insinúa la duda;
que tendamos la mano a los que sufren
y abramos nuestras puertas
a tantas personas que no viven en paz;
que donde reina la desesperación
hagamos que viva la esperanza.

Señor, que los que formamos
la Comunidad Educativa de San José del Parque,
pongamos alegría donde hay tristeza;
que escuchemos lo que otros quieren decir
y compartamos lo que nosotros sabemos;
que compartamos nuestro pan y nuestra vida;
que valoremos menos nuestros privilegios
y sepamos hacernos solidarios.

Que los jóvenes podamos vivir
y festejar el sol,
el cielo, la tierra, el amor y el perdón,
y encontrarnos serenamente
con una sociedad que vive la paz
y defiende la vida. Amén.