UÉVETE: EN MARCHA CON LOS POBRES HASTA EL MARTIRIO

Motivación
El próximo martes, día 31 de octubre, recordamos el 21º Aniversario del martirio de los Hermanos Maristas de Bugobe.
Cuatro Hermanos Maristas que trabajaban en nuestros colegios sintieron esa llamada de mostrar el cariño que Dios tiene a todas las personas del mundo. Quisieron hacer realidad ese sueño de vivir como Hermanos con aquellos que, por ser diferentes, eran perseguidos. Se quedaron con ellos, aunque sabían que ponían en riesgo su vida.
No fueron indiferentes y denunciaron las injusticias que se cometían con esa gente, con sus hermanos, porque estaban unidos a ellos. Y eso les costó la vida. También nosotros, en el colegio y en la vida diaria, siempre tendremos dificultades. Pero ante ellas, podemos decir a los demás que somos capaces de superarlas.
Y no solo con las palabras; es importante que nuestro esfuerzo, nuestra tranquilidad y una pizca de alegría, muestren lo importante que es para nosotros sembrar esperanza en la vida que Dios nos da.

Lectura de la Palabra de Dios (Mateo 11, 25-30)
En aquel tiempo, exclamó Jesús: "Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has dado a conocer a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido bien. Todo me lo ha entregado mi Padre, y al Padre no lo conoce más que el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy sencillo y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras vidas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera. Palabra de Dios

MÁRTIRES DEL CONGO
El 31 de octubre de 1996, en el campo de refugiados de Bugobe, antiguo Zaire, fueron asesinados los Hermanos Maristas Servando Mayor, Miguel Ángel Isla, Fernando de la Fuente y Julio Rodríguez. Han pasado 21 años y todavía se recuerda la gran conmoción que recorrió todo el país tras esta tragedia.
El diario del Hermano Miguel Ángel quedó interrumpido con estas frases: "31 de octubre, 15 horas. Los dos sacerdotes y las religiosas se han marchado." Para facilitar esta marcha, los hermanos pusieron a su disposición el único vehículo que poseía la comunidad. Y se quedaron solos.
En aquella tarde agitada, los refugiados del campo (más de 25.000) huyeron en desbandada. Un grupo de milicianos hutus provenientes de otros campamentos, para quienes la presencia marista era un obstáculo para asesinar con total impunidad, asaltaron la vivienda, la saquearon y mataron violentamente a los cuatros hermanos, arrojando sus cuerpos a una fosa séptica. Servando y Miguel Ángel habían llegado al campo en junio de 1995; Fernando y Julio lo hicieron en 1996.
El campo había sido creado por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) el 23 de agosto de 1994. Y el trabajo allí era inmenso: administrar el almacén de ropas y alimentos y efectuar su distribución; organizar las escuelas de campo; llevar la animación religiosa de las comunidades cristianas; atender a los problemas sanitarios.
Cuando Servando pasó unas cortas vacaciones en España (agosto de 1996), su anciana madre le hizo una pregunta inquietante: "Pero, hijo, ¿tú crees que vas a poder arreglar aquello?" Y Servando le respondió: "Madre, si es que cuando los refugiados ven a los misioneros es como si vieran a Dios. Y si nosotros no los ayudamos, nadie lo va a hacer." La historia de estos cuatro mártires maristas sigue viva. Entregaron sus vidas y sus cuerpos a una tierra y a unas gentes a las que amaron con todo su corazón.

Peticiones: A cada petición respondemos: Te lo pedimos, Señor

1. Oramos todos los pastores de la Iglesia, para que guiados por el Espíritu sean portadores de la luz del Evangelio al mundo, iluminado con el mensaje de Jesús la vida de los hombres. OREMOS.

2. Oramos por todos los jefes de gobierno y responsables políticos, para que no descansen en la búsqueda de relaciones pacíficas y solidarias y en todo lo que conduce a la paz, progreso y desarrollo de los pueblos. OREMOS

3. Oramos por la paz en todas las naciones para que cesen las guerras . Que todos caminen hacia la unidad y la prosperidad. OREMOS

4. Oramos por todos los Hermanos Maristas que trabajan en zonas de conflicto, recordamos de modo especial a los "Hermanos azules de Alepo", para que Dios los fortalezca en su entrega diaria. OREMOS

5. Oramos por todos los que formamos nuestra comunidad Educativa de San José del Parque, para que allí donde estemos trabajemos por la paz y la fraternidad y seamos signos vivos de la presencia de Jesús entre los que nos rodeen. OREMOS

Gracias por los Hermanos Maristas de Bugobe: TESTIGOS DE ESPERANZA. (Todos)
Señor, te damos gracias
por los hombres y mujeres
que trabajan
en paz y los que construyen un
mundo más digno para los pobres.

Enséñanos a amar, a luchar y sonreír
como los Hermanos Maristas de Bugobe,
para que florezca la esperanza
en el corazón de todos
y crezcamos en entrega y generosidad.